domingo, 31 de agosto de 2014

Gris



  Que alguien me diga que lo que hay dentro de mi no es de por vida. Que lo que hoy veo en el espejo no durará siempre. Que dentro del hielo existe el calor más absoluto. Que el invierno esconde sus lágrimas en copos de fina nieve blanca. Como yo las escondo en mi abrigo, impenetrable. Que alguien me diga que voy a volver a patear hojas mojadas, en el suelo, mientras escucho, de tu mano, la música que a ti te gusta. La realidad dista de lo que queremos, el problema viene cuando lo que queremos dista de la realidad. No podemos encerrarnos siempre, me dijeron. Y ni de lejos se acercaron, al error, por supuesto. Por eso abrimos las ventanas, para airearnos por dentro, otro año más. Es eso lo bonito de septiembre, ¿No?






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