miércoles, 30 de octubre de 2013
Lirio
Tú. Paraste el tiempo. Me hiciste grande. Culpable de que el sol brille entre las nubes cada mañana. Inquietante sensación al pronunciarla cuando sé a quien esconde; pues me ruborizo, me tiemblan las piernas y esbozo sonrisas al son de tu voz melódica. Ampárame por siempre. Tú. Aquella que hoy invade mis pensamientos, mis sueños, mi vida. Llévame de la mano por el camino que hemos ido labrando juntos y encierrame en tus manos cuando me veas herido, inestable. Eleva mi felicidad al máximo exponente. Aleja las penas, las soledades. Haz que todos los días sean nevados y cobíjame entre tus brazos mientras vemos precipitarse el agua por las cristaleras. Pero entiéndeme, sobre todo entiéndeme. Permíteme ser la única persona que te conozca realmente. Conocedor de tus miedos, de tus inquietudes, de tus problemas. Permíteme ser aquel con el que sueñas cada noche. El que te protege entre sus brazos y el calor de las sábanas. Permíteme tú, mi amor, ser aquel que se desvela cada noche que no te tenga cerca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario