Vamos a jugar otra vez a nuestro juego de miradas. A pasear de la mano entre la muchedumbre de una plaza parisina. A volver a sonreírnos como antaño. Vamos a volver a encontrar nuestros labios bajo la luna; que vuelva a envidiarnos porque nuestro amor ilumina más que su luz. A luchar por lo que es nuestro. A recuperar lo que hemos perdido. Pero, sobre todo, vamos a ser felices. Juntos.
No hay ojos verdes que me vuelvan más loco No hay pelo que me guste más acariciar. Labios que me guste más besar. Cuello por el que me guste más precipitarme. Pechos en los que me pierda igual. Espalda que prefiera recorrer. Y, si, lo que tienes entre las piernas lo quiero para mí y sólo para mí. Me tiraría toda la vida describiéndote. Describiendo todo lo que me sugiere cada una de tus células. De tus poros. Pero prefiero pasarme la eternidad tumbado contigo en la cama. En las nubes, y con la cabeza más arriba aún.
No hay un yo, sin un tu. No hay un Isra sin Andrea. No hay un carácter que me guste más domar que el tuyo. No hay un instante que no desee hablar contigo. No hay momento en el que no desee perdernos juntos y llevar a cabo nuestro sueño. Porque lo que siento es tan fuerte que, con sólo una gota de ello, podría provocarse un segundo Big-Bang. Los científicos no le encuentran nombre, pero yo sí que lo tengo. Se llama amor, y quien lo probó, lo sabe.
"Quiero ser el que arranca a reír cada vez que el tiempo quiera llevarse nuestra historia, porque el tiempo es poderoso, pero no tanto"
Y bien que lo intentó el hijo de puta. Pero no hay fuerza sobrenatural capaz de doblegar la voluntad de los enamorados.
miércoles, 12 de junio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Áspero
"Corazón zurcido con puntadas de tiempo deja todavía entrever paisajes monocromáticos. Dentro, un tono gris mate inunda los parajes que en él habitan y una triste melodía de piano acompaña la frialdad de sus imágenes. A la vista están los costurones aún y, aunque la herida no supura, cada trago que he dado intentando dejar de pensar en lo que causó el destrozo hace que hierva cada grieta y calcine mi interior dejando un páramo desértico. Y es que el camino se ha hecho más tortuoso y cuesta arriba de lo que pensé y ni si quiera una ínfima parte de mi cuerpo responde correctamente; tal vez por encontrarse exhausto, o tal vez por el miedo a equivocarme una vez más."
Esto son palabras de hace un tiempo ya y aún sangro cuando lo leo. La sensación es similar a la de que mil astillas se clavasen en mi pecho al mismo tiempo. No hay mortal que soporte el dolor de una pérdida pero, sin embargo, somos tan estúpidos de poner en juego todo aquello que nos hace mínimamente felices. Me considero el maestro del error, de lo caótico y de todo aquello que lleve a delirios y, a pesar de todo esto, todavía no he sido capaz de entenderme a mi mismo.
He vuelto a abrir esta noche esa carta. He vuelto a leerme en tus palabras. Me describiste tan bien que todavía hay cosas que no se ni si son ciertas. Me encuentro desubicado y roto a la vez. Pensando de nuevo en como actuar. Haciendo justo lo contrario de lo que me pediste.
Esto son palabras de hace un tiempo ya y aún sangro cuando lo leo. La sensación es similar a la de que mil astillas se clavasen en mi pecho al mismo tiempo. No hay mortal que soporte el dolor de una pérdida pero, sin embargo, somos tan estúpidos de poner en juego todo aquello que nos hace mínimamente felices. Me considero el maestro del error, de lo caótico y de todo aquello que lleve a delirios y, a pesar de todo esto, todavía no he sido capaz de entenderme a mi mismo.
He vuelto a abrir esta noche esa carta. He vuelto a leerme en tus palabras. Me describiste tan bien que todavía hay cosas que no se ni si son ciertas. Me encuentro desubicado y roto a la vez. Pensando de nuevo en como actuar. Haciendo justo lo contrario de lo que me pediste.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)