Solo sé que estoy, que el desastre implica malas decisiones antes tomadas y que el saber llama al saber. Las heridas que ayer dolían acabaron convertidas en recuerdos que todavía no he borrado, tal vez por miedo, o tal vez porque así sé que lo que ahora tengo es mil veces mejor.
Solo es un punto de vista diferente, gris. Un gris que iluminará mi más oscura luz, apagando los más brillantes resquicios de lo que quede en mi mente. Un gris que relaja, un gris que atenúa. Un gris que ha forjado mi persona.